El futuro de mis hijos: ¿Cómo lidiar con las emociones de un adolescente? Breve manual para padres, por Carmen Baeza - Rescue
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  • El futuro de mis hijos: ¿Cómo lidiar con las emociones de un adolescente? Breve manual para padres, por Carmen Baeza

22 marzo, 2019 - Psicología

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¿Qué os puedo contar sobre la adolescencia? Todos sabéis que se trata de una etapa llena de descubrimientos y despertares, ¡única y exclusiva de la especie humana!

Lo que no sé si sabéis es que la adolescencia se ha prolongado en el tiempo. Por un lado tenemos la preadolescencia, que se inicia entre los 10-11 años y, por el otro, observamos cómo esta etapa finaliza hacia los 24-25 años (edad de la madurez cerebral y entrada a la vida adulta).

¿Y qué es lo que sucede en esta etapa? Suceden concretamente dos cosas importantes:

  • Una explosión hormonal
  • Un desarrollo neurológico importante, ya que finaliza la madurez cerebral (del córtex prefrontal concretamente).

Adolescentes, un festival de hormonas

Durante la pubertad o preadolescencia, en el sistema límbico (la parte del cerebro que controla las conductas más primarias que aseguran nuestra supervivencia) se produce un festival hormonal potente (concretamente en el hipotálamo) que provoca una alteración de las emociones en la amígdala (la glándula que procesa las emociones más básicas y más primarias).

Os explico esto para llegar a lo que creo que es importante retener: al adolescente le cuesta gestionar el procesamiento de la emoción debido a este festival de hormonas, que a su vez ocasiona que reaccione de forma descontrolada ante todo lo que le sucede. ¡Está a flor de piel!

En el hipotálamo se encuentra además el centro del control del placer, donde se gestionan la gratificación y la recompensa, que también está alterado a nivel hormonal. Este es el motivo por el que el adolescente se engancha a recompensas inmediatas (como por ejemplo la asiduidad a los juegos y los likes en redes sociales) y le cuesta soportar la demora y la frustración.

Cerebro todavía en desarrollo

Así pues, tenemos un cerebro que en la adolescencia se va desarrollando a un ritmo diferente en cada una de sus partes:

  1. Un sistema límbico (emociones) muy alterado por las hormonas.
  2. Un córtex frontal que, entre otras, tiene como funciones: la planificación de la conducta, el control de la impulsividad, la evaluación de los riesgos y las consecuencias de nuestra conducta, etc. Y, esta parte no termina de formarse hasta los 24-25 años.

Por todas estas razones, nos encontramos con un gran desfase al tener personas bien desarrolladas corporalmente debido a los cambios físicos que se dan en esta etapa, pero que están “descontroladas” por el festival hormonal que están experimentando y por un cerebro que no ha alcanzado la madurez necesaria para asumir responsabilidades casi de adulto.

¿Cómo ayudar a nuestros hijos a avanzar de la mejor manera en esta etapa?

Os comento cómo actuar ante las situaciones que se dan con más frecuencia.

  • ¿Es normal que mi hijo se aísle mucho? Sí, es normal que necesite estar en “su mundo” y que tenga ganas de estar solo, siempre y cuando no se quede demasiado tiempo aislado y conectado durante muchas horas a las nuevas tecnologías. En este caso habría que vigilar… No obstante, esto no implica que no le propongamos actividades o alguna salida en familia de manera “obligatoria” para seguir construyendo en familia.
  • ¿Por qué mi hija está siempre a la defensiva? Tu hija está a la defensiva porque necesita desmarcarse de ti y lo que busca es ser ella y hacer las cosas como ella considera. Los adolescentes están construyendo su identidad y por eso necesitan mostrar que son diferentes a los padres, que son independientes. Así que no aceptan nuestra opinión o influencia en muchas ocasiones. Aún así, nosotros como padres debemos darles nuestro punto de vista, pero siempre como una recomendación y no como una imposición de lo que es correcto o debe hacer.
  • ¿Cómo marcarle límites sin que haya conflicto? La mejor manera es expresarlo con calma y firmeza. No se trata de imponer algo sin dar una explicación detrás, todo lo contrario. Sin embargo, hay que evitar entrar en una negociación sin fin. Por otro lado, si se genera un conflicto que provoca un desajuste momentáneo en la relación, ésta luego vuelve a su cauce. No hay que pensar siempre que el conflicto es negativo, pero sí que debemos ser cuidadosos en la manera de decir las cosas.
  • ¿Hasta qué punto hay que fijar límites a un adolescente? Los límites hay que fijarlos siempre, no de manera excesiva, ya que en la adolescencia nuestros hijos necesitan experimentar y sentirse libres para ello. Sin embargo, los límites son muy positivos para que ellos vean que “no todo es posible”, ya que todavía no tienen la capacidad de gestionar muchas cosas o situaciones. A la vez, al ponerles límites les estamos enseñando a que ellos los pongan más adelante con personas o situaciones con las que se vayan encontrando. Aquí le ayudamos también a aprender a decir “no” y evitar dejarse llevar por los demás.
  • ¿Hay que tratarlo como un adulto? De momento no podemos hablar de personas adultas, aunque ellos piensen que lo son. Todavía hay cosas que no saben evaluar (como algunos riesgos) y tampoco saben planificarse ni estructurarse de verdad. Así que no podemos pretender que lleguen a tomar según qué decisiones de adulto. Lo que sí es positivo es que les empecemos a hablar y tratar como si fueran adultos y dejemos de tratarlos como niños, ya no lo son.
  • ¿Cómo ayudarle a gestionar las emociones? Como ya he comentado antes, el adolescente tiene una incapacidad momentánea para gestionar las emociones. Así que lo que podéis hacer es enseñarle primero a “escuchar” y aceptar esa emoción, y luego le ayudáis a calmarla.
  • ¿Cómo hacer que mi hijo me siga explicando sus inquietudes? En realidad, lo que tu hijo buscará es poder explicar sus “cosas” a sus amigos y amigas. Es una etapa en la que sociabilizarse y compartir es fundamental. Eso no implica que no te explique algunas de sus cosas, pero quizás no sean los temas que a ti te preocupan y desees saber. Hay que dejar que lo haga por sí mismo y, en ocasiones, el estar en una situación fuera del contexto cotidiano y rutinario puede ayudar: un viaje, una excursión, un momento de picnic, etc.
  • ¿Qué hacer cuándo mi hijo adolescente va con compañías que no me gustan? Nuestros hijos van escogiendo sus amistades y es cierto que durante la adolescencia el grupo de amigos es de vital importancia. Si tu hijo va con otros jóvenes que consideras que no son de buena influencia para él, lo primero sería, no tanto juzgar el tipo de amistades que escoja, sino más bien interesarte por lo que esos otros jóvenes le están aportando. Aunque no recibas ninguna respuesta a tu pregunta, por lo menos eso le permite escuchar de ti algo que estás percibiendo. Lo importante es expresar que tú estás disponible para hablar con él cuando lo necesite. Ya sea sobre sus amigos o cualquier otro tema que le preocupe.

Espero haberos aclarado dudas y haberos aportado recomendaciones que seguro que os ayudarán a vivir la adolescencia de manera más llevadera.

Si queréis saber más, aquí os dejo un link para seguir aprendiendo 🙂

https://elfuturodemishijos.com/la-adolescencia-una-etapa-compleja/

Un placer haber compartido con vosotros.

Carmen Baeza

 


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