Todo lo que necesitas saber para iniciarte en el Yoga - Rescue

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31 mayo, 2017 - ESTILO DE VIDA

Artículo Rescue cómo empezar a hacer yoga

 

Cientos de años de práctica y millones de adeptos en todo el mundo deberían ser motivos suficientes para, al menos, hacernos la pregunta del millón: ¿qué tendrá el yoga para conquistar a tantas personas?

En Rescue® nos hemos puesto como objetivo acercarte un poquito más este maravilloso deporte, hablándote de sus beneficios y dándote una pequeña guía básica para principiantes de la mano de Diana Nayra, de Samyama Yoga.

Recuerda que la falta de tiempo es solo una excusa si sabes cómo organizarte y que puedes conseguir todo lo que te propongas si trabajas por ello. ¿Te apuntas a la vida yogui?

Tres beneficios del Yoga

1-Mejora nuestra forma física

No solo tonifica, sino que nos aporta elasticidad, corrige nuestra postura y, en definitiva, nos aleja de los problemas del sedentarismo. Además, el yoga nos ayuda a tomar conciencia sobre los alimentos que consumimos y, por lo tanto, es un gran aliado para el control de peso.

2-Mejora nuestro sistema inmunológico

Gracias a la práctica de las posturas de yoga masajeamos distintos órganos de nuestro cuerpo y, a través de las técnicas de respiración y meditación que se llevan a cabo con esta práctica, liberamos estrés y mejoramos nuestro sistema inmunológico. Además, activamos nuestra circulación y evitamos problemas tan comunes como la retención de líquidos, entre muchos otros.

3-Nos da paz interior

Uno de los objetivos más buscados por quienes empiezan a practicar yoga es el de alejarse del estrés. No en vano, el yoga es una práctica perfecta para desconectar, para aprender a meditar e incluso para descansar mejor por las noches.

Posturas básicas para iniciarte en el Yoga

Artículo Rescue cómo empezar a hacer yoga

5 tips para una vida ‘yogui’ por Diana Nayra de Samyama Yoga

1-Busca un profesor que te inspire

Bien sea para iniciarte o para profundizar, busca a las personas íntegras y honestas que quieres que te acompañen en este viaje. Tu profesor o profesora ha de ser alguien que te inspire y que pueda, en este momento, darte lo que necesitas (motivación, confianza, seguridad, curiosidad, técnica…). Quien elijas ha de ser un modelo de lo que enseña. Elige con tu corazón.

La amabilidad es una de las cualidades más necesarias de un buen profesor, todo practicante progresa más y mejor si se siente respetado y apoyado en sus grandezas y limitaciones.

2- Se trata de aprender, no de saber

Aprender es una tarea que refina progresivamente nuestra atención y nuestras habilidades. Lo natural es evolucionar poco a poco, consolidando cada paso para que sea completo y estable. ¡En el yoga tener prisa no sirve de nada! El cuerpo y la mente se van entrenando paulatinamente, y los frutos siempre aparecen. Técnica y libertad son el resultado de una tarea paciente y consistente. Estos dos frutos, y muchos otros, hacen el camino dulce y apetecible. La mente del principiante es la que asegura que estaremos siempre aprendiendo y no nos quedaremos estancados, ¡mantenla siempre! La frustración es la gran enemiga del progreso, ¡mantenla a raya!

Artículo Rescue cómo empezar a hacer yoga

 

3- La prioridad absoluta es siempre la respiración

Aunque lo más llamativo son las posturas físicas, lo más importante es lo que les da la vida: la respiración. Si mantienes una respiración lenta, estable y regular mientras aprendes y avanzas en tus posturas, el cuerpo se irá abriendo y la mente ganará claridad. Un movimiento saludable y amplio del diafragma regula el sistema nervioso, así que asegúrate de que permites que tu inhalación profundice hacia el abdomen y no quede atascada en la zona del pecho. Usa la exhalación para conectar la fuerza del suelo pélvico y del abdomen, asegurándote de que vacías bien los pulmones. La respiración voluntaria es un movimiento que requiere de la colaboración de varios músculos. Estos músculos ganan flexibilidad y fuerza con el tiempo, ¡dedícales toda tu atención y cariño!

4- Ámate y trátate bien

Aunque el profesor es fundamental, solo tú sabes si estás sintiéndote bien mientras aprendes y practicas. Así como el esfuerzo es una muy saludable actitud, el exceso nunca lo es. Practica una exigencia amable, no dejes que la pereza te derrote y asegúrate de que aflojas toda postura en la que sientas dolor. A veces es difícil distinguirlo, esta sensibilidad se entrena. En nuestro deseo de mejorar podemos empujar al cuerpo innecesariamente; esto ocurre más cuando la mente se pone tensa y crítica. Amarte y tratarte bien implica que estás dispuesto a disfrutar mientras aprendes, sin compararte y agradeciendo lo que tienes.

5-La relajación es fundamental

Integrar los beneficios del yoga requiere de espacios y tiempos destinados al silencio y la quietud. Por eso al final de cada práctica es necesario dejar un tiempo para estar tumbados cómodamente durante al menos cinco minutos, e idealmente diez o quince. Incluso si sólo quieres ponerte en forma, la regulación del sistema nervioso es imprescindible para una sensación integrada de bienestar y felicidad. Durante el tiempo dedicado a la relajación imagina que tu cuerpo está segregando las medicinas naturales que te ayudan a reparar y renovar tu fisiología. Nunca lo consideres un tiempo perdido, incluso aunque la mente esté inquieta, el cuerpo está haciendo su trabajo. Con el tiempo, la relajación será la parte más preciada de tu vida. Cuando estamos relajados nuestra eficiencia, claridad mental y empatía aumentan de manera drástica.

En resumen, no podemos parar las olas pero podemos aprender a surfearlas. ¡Y el yoga puede enseñarnos!

Contacto:

www.samyamayoga.es

www.facebook.com/samyamayogaibiza

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