Necesito un cambio: cómo usar tus emociones y pensamientos para salir de tu zona de confort. Por Carlota del Pozo, de Tu Alquimia Emprendedora. - Rescue
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  • Necesito un cambio: cómo usar tus emociones y pensamientos para salir de tu zona de confort. Por Carlota del Pozo, de Tu Alquimia Emprendedora.

22 mayo, 2019 - ESTILO DE VIDA

Trabajar en lo que te llena

Si estás leyendo esto a lo mejor estás trabajando en algo que no te llena. Puede que tengas una vida aparentemente exitosa, pero que en el fondo no te hace feliz. O sencillamente puede que no te conformes, porque sabes que hay algo más ahí fuera.

Como tú, yo también estuve en ese lugar durante muchos años. Y tomar la decisión de dejar mi carrera para dedicarme a mi pasión no fue fácil. De hecho, recuerdo perfectamente el momento en el que le dije a mi empresa que me iba para siempre.

¿Tenía miedo? Sí.

¿Dudé si sería lo correcto? Muchas veces.

¿Sabía que me estaba embarcando en la mayor aventura de mi vida? Sí.

¿Ha merecido la pena? Absolutamente.

Han pasado ya 7 años desde entonces, y aún hoy muchas personas que llegan a mí y me preguntan cómo fui tan valiente para dar el paso de dejar una prometedora carrera y puesto y lanzarme al vacío.

Y mi risa irónica siempre les sorprende. Y la respuesta a la pregunta muchas veces también.

Y es que hay una tendencia generalizada a pensar que el mejor motor para el cambio es la motivación, la inspiración o la valentía.

Sin embargo, en mi propia experiencia, creo firmemente que no hay mejor motor para el cambio que EMOCIONES como la frustración, el aburrimiento o el hartazgo.

Llevamos el cambio en la sangre

Empecemos por el principio: todos hemos nacido preparados para salir de nuestra zona de confort. Lo llevamos en la sangre porque nuestro instinto nos lleva a superarnos.

Así lo explica Raquel Roca en su libro Know Mads. Los trabajadores del futuro.

Piensa en cómo aprendiste a andar, nadar o montar en bici. Cuando eras niño, el instinto de superación y aprendizaje te propulsaba más allá de tus miedos.

En etapas más remotas, el instinto de supervivencia del hombre le hacía llegar más allá de los confines de su confort (o su territorio) en busca de alimento.

Y entonces, ¿cuándo perdimos esta maravillosa habilidad? ¿En qué momento dejamos que los miedos pesasen más que nuestros instintos?

Por un lado está el aburguesamiento, que no es más que acostumbrarnos a la vida tranquila y cómoda propia de los burgueses.

Y luego está la mente, que es la encargada de generar pensamientos paralizadores que inhiben nuestra capacidad de acción.

En la actualidad vivimos con un exceso de mente, que nos ha alejado de nuestros instintos, de esa parte primal que nos propulsaba hacia delante, tanto cuando éramos niños como cuando vivíamos en contacto directo con la naturaleza.

¿Y cómo podemos empezar a poner orden en todo esto?

Ten claro lo que no quieres

Puede que tengas más o menos claro qué es lo que quieres. O puede que tengas muchas dudas sobre si lo que quieres hacer es correcto o no. ¡Es totalmente normal! Siempre que vamos a realizar un cambio, nos cuestionamos a nosotros mismos y nuestra elección, múltiples veces.

Así que te voy a dar una herramienta muy práctica para que te puedas afianzar en tu decisión, para que puedas tener seguridad de que lo que estás haciendo está alineado con lo que quieres en la vida.

El propósito es ayudarte a hacer un poco más de caso a tus sensaciones internas, a esas sensaciones que te hablan, pero que no siempre consigues escuchar.

Necesito que cojas papel y boli y que hagas 2 columnas. Una que ponga “cosas que NO quiero” y otra que ponga “cosas que SÍ quiero”

  • LO QUE NO QUIERES. Te propongo que empieces rellenando la columna de las cosas que tienes claro que ya no quieres en tu vida. Piensa en todo lo que hoy en día no te hace feliz, no te llena, te saca de tus casillas o te enfada. Piensa en las cosas que no te aportan valor o que no te sientan bien. Y escríbelas. Utiliza emociones como el enfado, la rabia o la frustración como mapa de guía para rellenar esta sección.
  • LO QUE SÍ QUIERES. Muchos de nosotros llevamos tanto tiempo desconectados de nosotros mismos, que no sabemos siquiera qué queremos en la vida. Pues bien, una vez que tienes claro qué es lo que no quieres, es mucho más fácil encontrar lo que SI DESEAS, por simple antítesis. Fíjate en lo que no quieres y saca un contrario.

Antes de empezar a realizar este ejercicio, es importante que desconectes móvil, ordenador y demás distracciones. Siéntate en un lugar que te guste y haz tres respiraciones naturales y profundas para centrarte en el ejercicio. Cuando estés lista, empieza a rellenar la tabla sin pensar demasiado tus respuestas y siendo totalmente sincera contigo misma.

Cuida tus pensamientos

Nuestros pensamientos afectan a nuestras palabras, emociones y acciones. De hecho, todo lo que hacemos y conseguimos se fragua primero en nuestra mente.

Por eso es tu responsabilidad empezar a poner consciencia en lo que piensas y dices todos los días. Tus pensamientos y creencias limitantes tienen el poder de interponerse en tu camino y boicotear tus planes.

Así que no pierdas tiempo criticándote, ni a ti ni a los demás, ni en quejarte o pensar en todas las cosas que no te gustan de tu vida o que pueden ir mal.

Yo personalmente te animo a que comiences con estos dos pasos:

  • Empieza a ser un observador de tus propios pensamientos. Píllate a ti mismo entrando en los distintos procesos mentales que tienes durante el día. Mientras conduces, trabajas, andas o cocinas. Estamos todo el día pensando y la mayoría de pensamientos no nos son útiles, en cuanto a que no nos dirigen hacia el camino que realmente deseamos. Así que la próxima vez que te des cuenta de que empiezas a pensar en negativo, se consciente de ello. Con mucha paciencia y calma, analiza cómo ha llegado ese pensamiento a ti y cómo te ha hecho sentir.
  • Practica a diario el arte de enfocarte más en lo que quieres que en lo que no quieres. Tómatelo como un entrenamiento. Al hacerlo podrás aprovechar mejor el potencial de tus pensamientos.

Ahora es tu turno.

Si te pones con ello, lo que vas a conseguir es más COHERENCIA, entre lo que piensas, lo que sientes y lo que haces.

Y la coherencia no es más que la “relación lógica entre dos cosas o entre las partes o elementos de algo de modo que no se produce contradicción ni oposición entre ellas.”

Cuando no hay contradicción en ti, todo se da de manera más natural y fluida. Con menos resistencias.

El objetivo final de este proceso es que te conviertas en una persona que no se deja manipular por lo que el entorno considera conveniente y que te sientas cómoda tomando tus propias decisiones porque sabes que la última (y mejor decisión) está en tu mano.

¿Te apuntas?

Carlota del Pozo

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